Método POSE

La edad necesaria para una cirugía contra la obesidad

Para poder beneficiarse de las ventajas del Método POSE todo paciente debe cumplir y seguir unos requisitos. Y uno de los más importantes es la edad, aunque no el único. Te contamos algunos de los requisitos más importantes que exige el Método POSE.


La obesidad infantil continúa creciendo con prisa y sin pausa en España. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre un 15% y un 18% de los niños en nuestro país ya son obesos. Una patología que podría empujar a estos pequeños a formar parte en el futuro de las más de 641 millones de personas que sufren obesidad en todo el mundo. En un planeta en el que habitan 7.300 millones, esto significa que un 13% de la población mundial ya es obesa. Pero claro, ¿cuál es la edad necesaria para una cirugía contra la obesidad? ¿o desde qué edad una persona puede beneficiarse de las ventajas del Método POSE?

Para someterse a una cirugía contra la obesidad u optar por el revolucionario Método POSE como la mejor manera de perder peso de una forma absoluta y mantenerse así para siempre, el paciente debe seguir una serie de condiciones básicas para poder someterse a este tipo de tratamientos. Y la edad para el Método POSE es también un aspecto clave a tener en cuenta ya que el paciente deberá haber cumplido los 18 años y por tanto ser mayor de edad para poder sumarse a este método con un IMC ≥ 40 kg/m2.

Es recomendable que la obesidad del paciente que se va a someter al Método POSE esté establecida al menos desde hace 5 años para comprobar que, de verdad, se trata de un problema enquistado en el tiempo y no un aumento puntual de peso. Se valorarán también los continuos fracasos de tratamientos supervisados de pérdida de peso, la ausencia de trastornos endocrinos que puedan ser la causa de la obesidad mórbida y que el paciente  tenga una cierta estabilidad psicológica. ¿En qué nos estamos refiriendo con esto? en la ausencia de abuso de alcohol o drogas de la dieta, en la ausencia de alteraciones psiquiátricas mayores  como esquizofrenia y psicosis, retraso mental, trastornos en el comportamiento alimentario como bulimia.

Es importante que el paciente que se somete al Método POSE tenga la suficiente edad mental para entender tanto el proceso, como el postoperatorio que debe seguir. Qué puede y qué no puede comer y qué puede y qué no puede hacer. El objetivo siempre debe ser perseguir y mantener el peso ideal tras el Método. 

 

La alimentación tras el Método POSE

Tras una intervención para la pérdida de peso gracias al Método POSE, el paciente debe saber que es obligatorio seguir una reeducación alimentaria de su nuevo estómago. Cumplir con diferentes partes que irán desde una dieta basada en líquidos durante los primeros días a la incorporación de la carne pasado un mes. Te contamos el proceso de la alimentación tras el Método POSE.


Una de las grandes ventajas del Método POSE contra la obesidad es la rápida recuperación de la que disfrutan los pacientes. En un breve espacio de tiempo, éstos pueden volver a casa y realizar una vida normal. Eso sí, una vida normal con matices sobre todo en lo referente al ejercicio físico y la alimentación. Los pacientes que han optado por el Método POSE para perder esos kilos de más que incluso pueden llegar a poner en jaque su propia salud, han conseguido reducir la capacidad de su estómago sintiendo una sensación de saciedad absoluta. Ahora toca cuidar la alimentación y los hábitos. No vale comer de todo. ¿Cuál es la alimentación tras el método POSE?

El paciente que opta por el Método POSE debe tener en cuenta que debe seguir un periodo de readaptación a la comida. Es decir, su estómago ha cambiado y por tanto debe cuidarlo a poco a poco adaptándolo a su nueva realidad. De hecho, durante los primeros días, tu dieta será estrictamente líquida donde el agua como no será la gran y única protagonista. Eso sí cabe destacar que el paciente al estar en este nueva situación no tendrá excesiva hambre por lo que el agua le saciará por completo. No es de extrañar que una acción tan simple como beber un vaso de agua signifique sentirse lleno, saciado e incluso algo hinchado. Durante los próximos días, el paciente introducirá nuevos alimentos en su dieta.

Tras unos días solo con agua, la alimentación tras el método POSE volverá poco a poco a la normalidad. El paciente incluirá batidos y zumos con azúcares, y mucho más consistentes. Para, en unos días, alimentarse a base de caldos. Mucho más nutritivos, con vitaminas y aportando ese energía que el cuerpo empezará a demandar. No hay unos días exactos en lo que se pueda marcar la introducción del paciente en cada una de estas fases. Cada caso y cada paciente es diferente y será el médico quien le recomiende pasar del agua, a los batidos y los caldos. Eso sí, aproximadamente a las dos semanas se introducirán los purés en la dieta tras una intervención del Método POSE.

La alimentación tras el Método POSE lleva, cómo no, de un proceso que cada paciente debe respetar. Es impensable comer normal a los pocos días o a la semana. Se debe empezar por los alimentos de más fácil digestión. Y se espera que al cumplir un mes tras la intervención por el Método POSE el paciente incorpore el pescado. Siendo la carne y las legumbres las últimas fases de esta reeducación alimentaria. 

 

Primer estudio europeo que avala la eficacia del Método Pose

El Método Pose se ha confirmado como uno de los métodos de adelgazamiento más efectivos del mercado. Tanto que incluso se ha publicado un multi informe europeo acerca de la efectividad de este método. Es significativo ya que se trata del primer estudio que se realiza en Europa y que pone en evidencia el gran éxito en la pérdida de peso de este método.

Hasta entonces miles de pacientes en todo el mundo eran la prueba más palpable del gran éxito del Método Pose como el método de adelgazamiento más en boga en la actualidad. Una reducción de estómago sin incisiones y de apenas 40 minutos de duración que logra que muchas personas con sobrepeso, cansadas de probar mil y un métodos para adelgazar, consigan perder esos kilos que afectan tanto a su vida personal como a su salud. Pero ahora ya hay un estudio europeo realizado por diferentes hospitales de toda Europa que ponen de relevancia la efectividad del Método Pose frente a un programa hospitalario de dieta y ejercicio.

Dicho estudio, patrocinado por USGI Medical, ha arrojado interesantes conclusiones. El Método Pose, que se realiza por vía oral mediante una simple endoscopia y que consiste en realizar una serie de pliegues en el fundus gástrico para modificar el tamaño del estómago y reducir así su capacidad, así como en el antro para enlentecer su vaciado, consigue una sensación de saciedad constante que pueden ayudar a perder casi tres veces más peso que cualquier programa basado en dieta y ejercicio. Para ello se supervisó durante 12 meses a 44 personas con obesidad de diferente intensidad, con un exceso de peso que incluso superaba los 50 kilos. Este estudio dividió a las personas en dos grupos. A 33 de ellos se les practicó el Método Pose y a los otros 11 un programa bajo supervisión de un dietista. Durante el proceso, todos ellos fueron acompañados por profesionales para comprobar que gozaban de una buena salud y que el peso corporal estaba reduciéndose de forma positiva.

Al finalizar este estudio europeo sobre el Método Pose como método de adelgazamiento, se pudo observar como los pacientes que habían seguido el Método Pose habían perdido el 46,5% del sobrepeso. Mientras que los once restantes, habían perdido un 18,12%, menos de la mitad. Cifras que ponen de relevancia como el Método Pose es un avance médico para aquellas personas que desean perder peso de manera segura pero que por el contrario no son aptas para una intervención quirúrgica.  Además se trata de un método que no presenta dificultades nutricionales futuras ni cambios permanentes en el tracto gastrointestinal.

 

Qué comer tras el método POSE

En la lucha contra la obesidad no todo está perdido. El método POSE se ha confirmado como la técnica más precisa para perder esos kilos que parecen imposibles pero, ¿cómo mantenerse después de esta cirugía? ¿qué comer tras el método POSE? No se tiene porqué pasar hambre.

Según diferentes estudios, la cirugía que tiene como objetivo la reducción de estómago sin incisiones también conocida como método POSE puede ayudar a perder hasta 25 y 30 kilos en los pacientes con obesidad. Ayudándoles a una mejora física sin precedentes, pero sobre todo en términos de salud aportándoles una mejor calidad de vida. Las preocupaciones de los pacientes que se someten a esta cirugía son muchas, traducidas en multitud de dudas fruto del desconocimiento que tienen sobre el método pero hay una importante que cabe la pena aclarar, ¿qué comer tras el método POSE?

En apenas 40 minutos, bajo anestesia general y mediante una reducción de estómago sin incisiones realizada por vía oral mediante una simple endoscopia, el paciente puede llegar a perder esos kilos que ni le favorecen ni le convienen. Eso sí, tras la intervención no cabe la pena bajar la guardia y aunque éste nunca volverá a coger esos kilos que tenía, es mejor siempre controlar lo que se come. El primer paso y como no podía ser de otra manera por exigencias de la misma intervención, es disponer las primeras semanas de una dieta blanda. Comer tras el método POSE no debe porque significar un sufrimiento para los pacientes. No tienen porqué pasar hambre ni porqué sacrificar las cinco comidas al día. Se trata de reeducar los hábitos alimenticios y apostar por hacer aún más visibles esos resultados que, ipso facto, se empiezan a notar en el cuerpo.

El método POSE tiene como generar una sensación de saciedad constante para que el paciente se sienta satisfecho ingiriendo una pequeña cantidad de alimentos. Tras el método POSE, se debe comer una dieta consistente en la ingesta de líquidos claros, durante unos 3 días aproximadamente. A continuación se debe seguir una dieta líquida completa, baja en grasa y con alto contenido en proteínas durante al menos entre 2 y 4 semanas. Tras el primer mes, el paciente volverá a ir incorporando a su menú diario ciertos alimentos que creía desterrados. Una dieta blanda con alimentos ricos en proteínas y de fácil asimilación por parte del estómago como huevos, quesos bajos en calorías, carnes magras de pollo o pescados. Eso sí, deben ser alimentos triturados para evitar digestiones pesadas u obstrucciones. Ya desde el segundo mes tras la cirugía por el método POSE, el paciente podrá ir incorporando con cierta preocupación platos algo más pesados pero que irá asumiendo poco a poco con el paso del tiempo. Hay que recordar que dicho método ha realizado una serie de pliegues en el fundus gástrico para modificar el tamaño del estómago y reducir su capacidad por lo que las cantidades de comidas nunca volverán a ser como las anteriores a la intervención.

 

Método POSE como técnica para reducir la obesidad

El método POSE es una nueva técnica para tratar la obesidad que consiste en la reducción del estómago sin cirugía. La intervención se realiza por vía oral mediante endoscopio y con sedación general. Este método consigue reducir el estómago en un 20-30% con una serie de pliegues gástricos que limitan su capacidad. Esta es una técnica que está recomendada para personas con obesidad y con un Índice de Masa Corporal (IMC) de 27 a 40 y que no han logrado perder peso por medio de dietas y ejercicio físico. La realización de esta técnica también puede ser adecuada para aquellos pacientes a los que el balón intragástrico no les haya funcionado.

El método POSE se practica de manera ambulatoria en unos 45 minutos, y puede conseguir una reducción de peso de hasta un 45% del exceso de peso. Habitualmente el paciente pasa una noche en observación y al día siguiente ya puede abandonar la clínica. Tras el alta, se puede hacer vida relativamente normal a las 24 horas de la intervención, sin necesidad de solicitar una baja médica. 

Las ventajas del método POSE son varias: se realiza vía endoscópica, por tanto es una intervención mucho menos invasiva que una cirugía y ofrece grandes beneficios a los pacientes reduciendo considerablemente su recuperación post intervención; el riesgo de infección disminuye ya que no existe ninguna herida; y  la ausencia de cicatrices contribuye a la estética.

Hay que tener en cuenta que, después de realizar este tipo de tratamiento de reducción de la obesidad, el paciente deberá seguir unas pautas dietéticas concretas, así como un programa de modificación de hábitos, tanto alimentarios como de estilo de vida con el objetivo llevar una vida más saludable y lograr la pérdida de peso que el médico crea conveniente.

Existen diversas técnicas para tratar la obesidad, sin embargo como cada paciente es diferente y requiere un trato personalizado, antes de decantarse por uno u otro tratamiento es imprescindible realizar la consulta con un médico especializado en obesidad.

Qué es el Método pose contra la obesidad

La cirugía es un campo que avanza a pasos de gigante. Por eso, lo que antaño eran complicadas operaciones que podían salir mal, actualmente se han convertido en intervenciones muy sencillas que prácticamente no merecen el nombre de operación y que resultan mucho menos invasivas y menos riesgosas para la persona que se somete a ellas. Una de estas nuevas técnicas que se han ido popularizando más y más entre las personas que sufren de obesidad es el método pose.

A diferencia de otro tipo de intervenciones, en el método pose lo que se hace es practicar al paciente una endoscopia por vía oral. Una vez hecha, de lo que se trata es de plegar el tejido gástrico para así poder alterar el tamaño del estómago y que su capacidad se vea reducida. El objetivo que busca esta práctica es el conseguir que la sensación de saciedad llegue antes. Sería en su metodología y efectos muy similar a lo tanto al bypass gástrico como a la gastrectomía vertical.

No obstante, esta intervención no sería una operación quirúrgica propiamente dicha como si sucede con las otras dos. A diferencia del otro tipo de intervenciones, el método pose se puede practicar en la penas 40 minutos. Eso sí, se tiene que practicar bajo anestesia general. a pesar de ello, se considera una intervención muy poco invasiva y está considerada de bajo riesgo. De hecho, el tiempo que debemos pasar en el hospital cuando nos sometemos a una intervención con el método pose es de menos de 24 horas.

Sólo en casos muy concretos y excepcionales es necesaria la hospitalización. Al igual que sucede con otros métodos de reducción de estómago como la gastrectomía vertical y el bypass gástrico, es muy importante alterar los hábitos de vida y en comportamiento una vez que nos hemos sometido al método pose. Tenemos que tener en cuenta que este método sólo sirve para Ser utilizado como método de choque.

El grueso del trabajo debe ser practicado a través de la dieta y el ejercicio. Por ello, no debemos olvidar que una vez que hemos sido sometidos al método pose debemos cambiar de rutina. Los pacientes que se hayan sometido al método pose de Ben optar por una dieta equilibrada y sana.Además, es importante que todos ellos realicen rutinas diarias de ejercicio con el objetivo de estar en forma y de perder peso. Al igual que el resto de intervenciones que se suelen practicar las personas con obesidad mórbida, el método pose también implica un aumento de la esperanza de vida. Y es que una vez que hemos conseguido bajar de peso y dejar de estar dentro de la categoría de obesos, nuestra esperanza de vida se ve mejorada muy sustancialmente.

También, al ser un tipo de intervención mucho menos invasiva, el método pose nos permite tener también una mayor esperanza de vida en la intervención. Y es que el riesgo de muerte durante la intervención del método pose es prácticamente nulo. de hecho, la única complicación que tienes el hecho de tener que someterse a la anestesia general. Por lo demás, es un método bastante seguro.

Así que si padeces de obesidad, puedes tener en cuenta el método pose como una de las alternativas de las que dispones actualmente. No obstante, lo mejor en estos casos es que consultes con tu médico y que sea él o ella quien te asesore sobre si reúnes las condiciones o no para someterte a este tipo de intervención. Una vez aceptado, verás que es una excelente ayuda a la hora de volver a tener y llevar una vida normal.

 
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